
Introducción
Sí, sé que no es una acción y que resulta difícil aplicar un análisis fundamental tradicional, porque no hay flujos de efectivo que proyectar hacia el futuro. Sin embargo, desde que conocí Bitcoin allá a fines del 2019, nunca más se fue de mi vida.
Al principio me acerqué como muchos: atraído por su volatilidad y con un enfoque especulativo. Probablemente haya sido una de mis primeras experiencias como inversor, en una época en la que sabía muy poco tanto del mundo cripto como del mercado en general.
Me dejé llevar por voces del análisis técnico, que había que comprar, que había que vender. Al principio hice cualquier cosa.
Con el tiempo, esa curiosidad inicial se transformó en estudio y convicción. Me la pasé leyendo libros, escuchando a expertos y tratando de entender a fondo qué había detrás de este activo tan distinto. No quería que Bitcoin quedara en una mera apuesta; buscaba invertir en aquello en lo que realmente me sintiera seguro y convencido.
Mi tesis parte de la convicción de que Bitcoin es una reserva de valor del futuro, comparable al oro o al real estate, pero en formato digital. Es cierto que seguirá mostrando volatilidad, aunque confío en que esta irá disminuyendo con el paso del tiempo, a medida que crezca su adopción y madurez como activo.
Quiero aclarar que, aunque veo a Bitcoin como un “competidor” del oro, eso no significa que el oro haya perdido relevancia o que no valga la pena tenerlo. De hecho, en mi portafolio conviven ambos, porque estoy convencido de que son complementarios. En un mundo donde las monedas fiat se deprecian de manera constante, la mejor estrategia es resguardar valor en activos reales que escapen al control de los gobiernos.
Historia de Bitcoin
Bitcoin fue creado en el año 2008 por Satoshi Nakamoto con el famoso documento/white paper titulado “Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System”.
En 2009, Satoshi lanzó el software de código abierto y minó el primer bloque de la red, conocido como bloque génesis.
Todavía no se conoce la verdadera identidad de Satoshi Nakamoto; no se sabe si es una persona o un grupo. Esto, lejos de ser un problema, considero que le otorga más valor y refuerza su carácter descentralizado.
¿Qué es Bitcoin y para qué sirve?
A grandes rasgos, podemos decir que Bitcoin es una moneda digital descentralizada. Esto quiere decir que, a diferencia de las monedas fiat, no está controlada por ningún gobierno ni institución financiera. Sin embargo, es más que eso. Es también:
Activo digital. Conocido como “oro digital”, constituye la base de esta tesis de inversión.
Sistema de pagos peer-to-peer. Se puede transferir Bictoin entre usuarios sin necesidad de intermediarios, solo se requiere conexión a internet.
Red descentralizada basada en blockchain. Funciona como un gran libro contable público, donde se registran todas las transacciones de manera transparente.
Cómo funciona
Tal como se mencionó anteriormente, la blockchain de Bitcoin es como un gran libro contable público. Su funcionamiento se basa en una red de computadoras (nodos) que siguen un protocolo para validar y registrar las transacciones. Explicado de forma sencilla, si uno envía un Bitcoin a otra persona, esa transacción queda reflejada en una página de este libro. A cada página se la llama bloque, entonces muchas páginas juntas forman una cadena de bloques (o blockchain en inglés).
Algo a destacar es que este libro no está guardado en un solo lugar, sino que está copiado en miles de computadores distribuidas por todo el mundo.
Algunos conceptos relacionados al funcionamiento de Bitcoin y de la blockchain:
Descentralización: como ya se mencionó anteriormente, Bitcoin no depende de ningún gobierno ni institución. Las decisiones en la red están distribuidas entre los participantes (mineros, desarrolladores y usuarios). Cualquier persona puede correr un nodo (una copia del software de Bitcoin, ya que es de código abierto) y verificar todas las transacciones y bloques. Todos los nodos tienen una copia completa de la blockchain y solo aceptan bloques válidos.
La descentralización es uno de los pilares de Bitcoin. Es lo que le da su resistencia a la censura, su seguridad frente a ataques y su independencia de cualquier autoridad.
Minería: es el proceso que hace que estos bloques se agreguen a la blockchain. Los mineros son básicamente personas con computadoras específicas (deben tener una determinada potencia) que compiten por resolver un problema matemático. Tienen que ser computadoras potentes porque justamente este problema matemático requiere de mucho cálculo para poder descifrarlo.
Estos mineros agrupan transacciones en un bloque. Buscan un hash válido para ese bloque resolviendo un problema matemático (proof of work). El primero en encontrar el hash correcto añade el bloque a la cadena y recibe una recompensa en bitcoins más las comisiones de las transacciones.
Hash: es como una huella digital. Toma un bloque de transacciones y lo transforma en una secuencia de letras y números única y de una longitud fija. Es decir, si se cambia, aunque sea una letra del dato original, el hash será totalmente distinto. Se usa para identificar de forma segura los bloques y asegurar que nadie los modifique sin ser detectado.
Proof of work: es el mecanismo de consenso que utiliza Bitcoin para asegurar que solo bloques válidos sean agregados a la blockchain y que nadie pueda modificar la blockchain sin el consenso de la red. Se le llama así porque requiere de mucho poder computacional, de energía y tiempo, lo que hace que sea muy difícil minar un bloque. Es tan complejo que solo puede resolverse probando millones de combinaciones por segundo, pero una vez que un minero encuentra la solución, el resto de la red puede verificarlo rápidamente.
En mi opinión, este concepto es uno de los puntos fuertes de Bitcoin, ya que añadir un bloque nuevo requiere de muchos recursos, lo cual hace que atacar la red sea extremadamente costoso. Además, el minero obtiene una recompensa lo cual incentiva que se mantenga el buen funcionamiento del sistema y su seguridad.
Halving: otro concepto que en mi opinión es de los puntos más fuertes de Bitcoin. El halving es un evento ya programado en el protocolo de Bitcoin, que ocurre cada 4 años aproximadamente (más específicamente cada 210.000 bloques) y consiste en reducir a la mitad la recompensa que reciben los mineros por añadir un nuevo bloque a la blockchain. Esto significa que se reduce a la mitad la emisión de nuevos bitcoins. Por ejemplo, cuando se lanzó en 2009, la recompensa era de 50 BTC por bloque. Tras el último Halving en 2024, estamos en 3,125 BTC. Se estima que cada bloque se genera cada 10 minutos, por lo cual tendríamos aproximadamente 144 bloques al día o 52.560 bloques al año. Si multiplicamos esta cantidad de bloques por la recompensa por Bitcoin, nos da que se están emitiendo aproximadamente 164.250 bitcoins al año.
Estos halvings continuarán hasta que se minen los 21 millones de bitcoins, lo cual se estima que sucederá en el año 2140.
Análisis Fundamental
Como mencioné en la introducción, realizar un análisis fundamental de Bitcoin no es sencillo: no genera flujos de efectivo y carece de balance o estado de resultados tradicionales. Sin embargo, posee propiedades intrínsecas que le otorgan valor y que forman parte de su moat. Aquí es donde entra en juego esa dimensión más artística o subjetiva del mundo de la inversión: evaluar características que no se reflejan en números, pero que marcan la diferencia a largo plazo.
A continuación, presento las propiedades que, a mi criterio, posicionan a Bitcoin como reserva de valor:
Escasez
Bitcoin está programado para tener un suministro máximo de 21 millones de monedas. Esto lo convierte en un recurso escaso. Tras el último halving del 2024, Bitcoin consiguió un hito muy importante: por primera vez en la historia, la inflación de Bitcoin (hoy 0.83% aprox) comenzó a ser menor que la del oro (2.3% aprox).
Además, sabemos que cada 4 años la inflación será aún menor. Tal como se comentó antes, la recompensa a los mineros por cada bloque es de 3,125 BTC. En el halving del 2028 esto pasará a 1,562 BTC, en el 2032 llegaremos al 0,781 BTC por bloque y así sucesivamente.
Para explicarlo de otra forma, en 2024 el suministro de nuevos bitcoins pasó de 900 monedas por día a 450.
No tiene CEO
Bitcoin no tiene un CEO ni una figura central, a diferencia de las empresas tradicionales o incluso otras criptomonedas. Desde mi perspectiva, esto es una ventaja fundamental: mientras que en una compañía busco un buen CEO y un equipo directivo sólido, porque gran parte del éxito depende de ellos, para una reserva de valor considero crucial que no exista alguien que pueda alterar sus propiedades o reglas fundamentales.
Descentralización
Esto está relacionado con lo mencionado anteriormente. La red opera en miles de nodos distribuidos en todo el mundo, por lo cual no depende de una sola entidad para funcionar.
Liquidez
Es una de las criptomonedas más líquidas del mundo, se puede comprar y vender fácilmente en cualquier momento, es decir 24/7.
Soberanía
El individuo posee total control sobre sus bitcoins. No se requiere de intermediarios para transaccionar ni para custodiarlos.
Portabilidad
Al ser digital, podemos tener millones de bitcoins en un mismo dispositivo. Esto es una gran ventaja respecto a otros activos como el oro.
Sin fronteras
No tiene limitación geográfica. Cualquiera, en cualquier parte del mundo con acceso a internet, puede enviarlo o recibirlo.
Resistente a la censura
Gracias a su protocolo de consenso y a su descentralización, es prácticamente imposible que un gobierno o entidad censure transacciones en la red.
Transparencia
Todas las transacciones son visibles en la blockchain.
Seguridad
Gracias a la criptografía avanzada que utiliza y al consenso de proof-of-work, la red de Bitcoin es muy segura contra ataques.
Riesgos
Regulatorios
Bitcoin siempre estuvo sujeto a riesgos regulatorios. En mi opinión, no es un riesgo que considerar, menos actualmente donde nos encontramos en un proceso de adopción mayor. Varios países, incluido China, han intentado prohibir Bitcoin sin éxito, ya que en realidad no tiene forma de prohibirlo ni de frenarlo. Lo que puede suceder es que su precio sea menor por una cuestión de incertidumbre o descenso de demanda, pero no es algo que puedan frenar, ya que no tienen forma de regularlo.
Tecnológicos
Es quizás uno de los grandes riesgos. Problemas como fallas de seguridad, obsolencia, nuevas tecnologías que dañen la red, entre otros, son riesgos asociados a la hora de invertir en Bitcoin. Desde su creación, fue resistente y funcionó sin vulneraciones críticas.
Además, cuenta con una comunidad de desarrolladores que mantiene una vigilancia constante del código.
Uno de los conceptos más mencionados en los últimos tiempos fue el de la computación cuántica, ya que pueden realizar los cálculos matemáticos de manera más eficiente. A pesar de esto, aún está en sus primeras etapas y se estima que recién podrían tardar una década o más en afectar los protocolos actuales. Asimismo, dentro de la comunidad de desarrolladores se están explorando nuevos algoritmos criptográficos o innovaciones para contrarrestar esta posible amenaza.
Problemas medioambientales
Bitcoin recibió muchas críticas por su consumo energético del proof of work. Es cierto que el impacto ambiental de Bitcoin es significativo, pero considero también que tener un sistema financiero de este tipo justifica su existencia.
Dentro del impacto ambiental, podemos destacar:
Alto consumo energético.
Emisiones de carbono.
Consume grandes cantidades de agua, utilizada para el enfriamiento de los equipos mineros.
Desechos electrónicos que provienen principalmente de hardware obsoletos.
Hay ciertas alternativas y, de hecho, mejoró bastante respecto a sus inicios, ya que la industria promovió el uso de energías renovables y cada vez más mineros utilizan fuentes más sustentables. También hubo mejoras en la eficiencia energética de la minería.
La alternativa que mejoraría drásticamente el impacto ambiental es pasar del consenso proof of work (PoW) a proof of stake (PoS), que es el que utiliza Ethereum actualmente. Lo que hace PoS es que la validación de las transacciones se haga al bloquear una cantidad de la criptomoneda para demostrar su participación en la red. De esta forma, la red selecciona aleatoriamente a un validador para crear el siguiente bloque en función a la cantidad de participación de los candidatos. En mi opinión, la ventaja ambiental no justifica el riesgo que supone este método de consenso, ya que existe un riesgo de concentración de participación en pocas manos. Esto afecta directamente a uno de los pilares de Bitcoin que es su descentralización.
Adopción futura
Por ejemplo, competencia con otras criptomonedas, cambios en las preferencias de los usuarios. Actualmente no considero que sea un riesgo elevado.
Volatilidad
No lo veo como un riesgo, pero entiendo que para muchas personas es un limitante a la hora de invertir en Bitcoin. En mi caso, prefiero verlo como la forma que tiene Bitcoin de hacer publicidad, ya que recordemos que no depende de ninguna entidad ni hay nadie encargado de liderarlo. Considero también que esta volatilidad disminuirá con el paso del tiempo, ya que cada vez más personas, entidades e incluso gobiernos como EEUU reconocen sus atributos y su valor a largo plazo. Incluso si vemos la reacción de Bitcoin ante las últimas caídas lo hizo mucho mejor que el SP500, lo cual era impensado años anteriores. Hay que entender que el contexto macroeconómico no representa una amenaza para Bitcoin, ya que los aranceles no le influyen en nada, la inflación y tipos de interés, tampoco. El contexto sí influye en la liquidez en el mercado, anteriormente los inversores lo veían como un activo de mucho riesgo y por eso se retiraban a inversiones más seguras haciendo caer el precio de Bitcoin. Quizás con el tiempo pase lo contrario.
Valoración
Sabemos que Bitcoin no genera flujo de caja y que es imposible valorarlo con las herramientas que conocemos actualmente para valorar empresas. Sin embargo, considero que sí podemos hacer una valoración relativa contra otros activos utilizados hoy en día como reserva de valor.
Análisis relativo
La riqueza mundial está estimada en $900T distribuidos de la siguiente forma:
Tal como vemos, el mercado actual de Bitcoin es muy menor al del resto de sus competidores como refugio de valor. Esto muestra que aún seguimos en una fase muy temprana de adopción.
Bajo mi punto de vista, considero a Bitcoin como una reserva de valor por todas las propiedades y atributos mencionados que lo hacen superior a los activos utilizados hoy en día para tal fin. Dicho esto, considero también que es un activo muy nuevo y que es lógico que aún se lo mire de costado cuando otras alternativas han funcionado muy bien por miles de años, como las propiedades, el arte o el oro. Sin embargo, cada vez más personas e instituciones ven a Bitcoin como una alternativa ante la inflación, por lo cual seguramente logre aumentar su capitalización con el paso del tiempo. Recordemos que uno de los países más importantes (o el más importante) como EE. UU. formalizó la creación de una reserva estratégica de Bitcoin considerándolo como una reserva de valor.
Por otro lado, al ser un activo digital, es más propenso a que las nuevas generaciones que están más familiarizadas con la tecnología lo adopten.
Conclusión
Bitcoin es un activo disruptivo que dio sus primeros pasos en el año 2009 y que cada vez es más conocido por todos. Combina características como escasez, descentralización, resistencia a la censura, entre muchos otros, que lo posicionan como una reserva de valor única. De hecho, cada vez más se lo compara con otros activos utilizados como refugio de valor, como el oro. Vimos que su emisión limitada a 21 millones junto con la disminución progresiva en su emisión (halvings), refuerzan esta comparación con el oro, denominándolo “oro digital”.
Además de esto, es líquido, opera 24/7, es fácil de almacenar y de custodiar, no está controlado por ninguna institución y no puede ser prohibido por nadie. Todos estos atributos hacen que Bitcoin sea una mejor alternativa a todos los activos mencionados: oro, real estate, arte, dinero FIAT, etc.
La creciente adopción institucional (por ejemplo BlackRock) y de gobiernos (por ejemplo EEUU), lo consolidan a futuro como un activo estratégico.
Aunque su volatilidad sigue siendo un desafío, sus fundamentos, su seguridad a través de la blockchain y su efecto red contribuyen a su apreciación a largo plazo.
Veo a Bitcoin no solo como una inversión, sino como una innovación financiera y tecnológica acorde al sigo XXI. Es también un símbolo de soberanía y de libertad individual. En un mundo donde los gobiernos, bancos u otras instituciones manejan los sistemas financieros actuales, Bitcoin surge como una alternativa que empodera al individuo, devolviéndole el dominio sobre su propia riqueza.





